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El Pregón es algo que comenzó a hacerse a eso de mediados del siglo pasado. Poco a poco ha ido calando entre los sorianos llegando a ser un día más de Fiestas (más bien), antesala del inicio tradicional de los Sanjuanes, la Saca. En un principio, era alguien invitado a leer el Pregón el que hacía las funciones de pregonero.
Hoy día, esta tarea se encarga a un Jurado de Cuadrilla. Realmente, se hace poco caso a lo que diga el pregonero. La plaza Mayor se queda pequeña y la armoniosa cacofonía enmudece a la voz del Jurado que grita con todas sus fuerzas desde el balcón del ayuntamiento.
Todo esto empieza un miércoles por la noche a las 11, Sanjuan quiero decir. El aire de fiesta se respira durante todo el día. Se espera, hay tensión. Por la tarde, grupos de amigos, peñas y Cuadrillas se reúnen para cenar y comenzar a prepararse para los Sanjuanes. Por delante, 5 días y 6 noches en las que no se va a parar ni un momento.
Poco a poco, Collado abajo, los sanjuaneros se van apiñando en la plaza Mayor a la espera del Pregón.
Las peñas llenan de música el ambiente y la gente, vestida con camisetas, petos, chalecos preparados para la ocasión dan color al cuadrado de piedra, botas de vino, vasos de plástico, van de mano en mano.
Y el pregonero en el balcón haciendo lo que puede, porque los sanjuaneros sólo esperan oír: "¡Viva Soria! ¡Vivan las Fiestas de Sanjuan!".
Los Sanjuanes han empezado. Soria explota, se llena de Fiesta, de usos y costumbres, de tradición y de juerga. Son cinco días, seis noches que por mucho que te cuenten nunca vas a imaginar. Pero se arregla pronto, Soria te espera esos días y nada te va a defraudar.
Textos cortesia de sanjuaneando.com