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Último día de San Juan. Las Cuadrillas realizan la última diana por el barrio. A las 10.30 comienza la procesión con los santos titulares de cada Cuadrilla. Para mitigar los aires paganos y poco religiosos de estas Fiestas, en los primeros años de posguerra, se decidió realizar esta solemne procesión que hace el mismo recorrido que las Calderas. Poco más que contar. Misa en la ermita de la Soledad, homenaje a la virgen de la Blanca y en cuanto se le realiza la genuflexión, comienza el cachondeo. Las Cuadrillas recorren el barrio con el santo dando tumbos al son de las Sanjuaneras. Hay que verlo, en ocasiones parece que van a ir al suelo. Una vez acabada la "procesión" por las calles de la Cuadrilla, estas, las Cuadrillas ya han cumplido con su cometido y se retiran a descansar hasta el Adiós, Adiós San Juan.
Por la tarde empieza lo bueno, las Bailas en sí. La figura del toro se ha difuminado y sólo aparece en la merienda de muchos sanjuaneros. Otro acto peculiar. Antes de las 5, la gente comienza a reunirse en la plaza Mariano Granados a la espera de la llegada de la Banda de Música. Las Peñas también van llegando con sus charangas. A las 5 comienza la bajada a las Bailas, en la pradera de San Polo, junto al Duero. Cientos de sanjuaneros acompañan a Banda y Peñas hasta la plaza Mayor. Allí, se hace una pequeña parada y más y más sanjuaneros se van sumando a la bajada de las Bailas. Desde los balcones se lanza agua y la gente, por el calor y el vino, piden más y más. Siempre hay alguno que se mete en la fuente de los leones para mojar a los de su alrededor. Se reanuda la marcha. Por las calles del Casco Viejo bajan las Peñas y los sanjuaneros recibiendo litros y litros de agua desde ventanas y balcones. Hasta las monjas del colegio Sagrado Corazón se unen a esta locura.
Empapados, se llega a San Polo. Allí aguarda la Banda de Música. El paseo de San Saturio, tranquilo todo el año, se llena a rebosar de sanjuaneros provistos de botas de vino, garrafas y merienda. La Banda toca Sanjuaneras. Más de uno acaba en el río. Saltos, bailes. Una tarde espectacular desde que empieza hasta que termina.
La Banda se retira y las Peñas comienzan la subida a Soria. Muchos aguantan un rato más en San Polo, otros van subiendo poco a poco, con bien de cachondeo, a cenar algo y a ver los fuegos artificiales.
Los Sanjuanes están a punto de terminar. La Banda de Música junto a los Jurados salen desde la Dehesa camino a la plaza Mayor, es el Adiós, Adiós San Juan. Cientos de sanjuaneros bajan con la comitiva, intentando frenar un poco el paso para que así las Fiestas duren un poco más. La plaza Mayor está llena de nuevo. La Banda comienza a tocar Sanjuaneras. El Catapán, A la Compra vas, Soria que linda eres, A la Saca,... Se repasan todos los días de San Juan. Los Jurados lloran en la escalera del Ayuntamiento. La gente canta. Se acaban, un año más. Fuimos a la Compra, fuimos a la Saca... Se escapan lágrimas. Se dispara la traca.
Se acabó, ya es Martes a Escuela, habrá que esperar casi otro año para celebrar los Sanjuanes. Unas Fiestas que por mucho que te hayan podido contar jamás podrás imaginar si no las vives. Por eso, si has leído todo lo que en Sanjuaneando.com te hemos contado como buenamente hemos podido, y te ha picado el gusanillo, no lo pienses, escápate unos días a Soria, no te arrepentirás.
Textos cortesia de sanjuaneando.com